Al entrar en casa me dirigí a su cuarto, estaba estudiando, le di un beso y me senté a su lado en la cama. “Hola cariño, cómo estás”, “Estaba estudiando, ¿dónde has estado?” Le dije que había estado haciendo unos recados, le acaricié. “Mami te ha comprado tu cena favorita” , se puso contento y me dió un beso en la mejilla. Le volví a acariciar y le dije, “pero el postre te lo tomarás ahora”. “Es que ahora estaba estudiando…” Me levanté la camisa de tirantes y dejé al aire mis pechos, “mmmhh, un buen hijo siempre hace lo que le dice su mamá… y tu mamá quiere polla, así que sé bueno y dasela a tu mamá…”
Empezó a acariciarme los muslos y la entrepierna y luego a lamerme los pechos, nadie lo podía hacer mejor, me encantaba. Mientras me seguía comiendo entera empezó a acariciarme el clítoris para luego introducir dos desos. “Buen chico… ohhh, siii… hay que satisfacer a mamá, hay que hacerle caso y darle a mamá, ahhhh…” Conforme avanzaba se encendía más, era como
un animal desbocado, se le ponía la voz poderosa, respiraba muy fuerte y me chupaba con voracidad.
Me tumbó contra la cama mientras me mamaba ambas tetas y me manosaba con las manos, le encantaba se volvía loco y yo disfrutaba. Él jadeaba con fuerza y cada vez me lo hacía con más fuerza pero sin hacerme daño, yo no hacía más que retorcerme de placer, era tanta la excitación, por alguna razón lo estaba disfrutando como nunca, tal vez porque hoy vi que esto podía terminar, y no quiero.
“Te lo has de comer todoooooohhh, síiiiii… comete a mamá, cometelaaaahhhh…” Sí, mami, te como, yo te como…” Como le envantaban mis pechos y como me ecitaba, ya era dulto pero seguía disfrutando de mis tetas como nunca.
“Dale polla a mamá, mami quiere polla, quiere una muy grande…” Se
puso de rodillas sobre la cama,los pantalones y se la saqué, qué delicia. Me miraba como un animal en celo, la misma mirada que desde siempre tenía cuando se sentaba a mi lado y me miraba las tetas. Antes me asustaba, verlo así, apretando los dientes con los ojos salidos de sus orbitas, animalizado. Recuerdo una vez que entró en el lavabo mientras me duchaba, le había “destetado”, llevaba dos días sin tocarme, ese día se acercó a la bañera y puso esa cara mientras yo me bañaba. Me dio miedo, se empezó a masturbar y ponía cara de salido total, temí que terminase haciendo una locura y entonces me acerqué y se me tiró a la teta. Me la mamó como lo haría un bebé hambriento y me gustó. Hoy cuando le veo esa cara me pongo cachonda, cuando pone esa cara de salido, de animal, y hoy la perra en celo soy yo. Por primera vez no le he “prestado” mi cuerpo para que descarge, hoy me he entregado a él para descargarme. Hoy estoy haciendo el amor con mi hijo.
Se la chupé como si fuese la última vez, con locura con amor de madre. Lo tumbé y chupé con fuerza, era tal el ansia con que lo hacía y chupaba de tal manera que no lo pudo aguantar y se corrió. Pero no paré, mientras me indundaba con u
n torrente de semen seguía chupando,no pensaba parar.El semen se me caía por ambos lados de la boca y procuraba trgarme la mayor parte, me gustaba chuparle la polla inundada de semen, experimentaba un enorme placer. Ver aquel increible falo inundado de saliva, de semen, poder chuparle los testículos y sobretodo verle la cara de placer.
Mami está hambrienta, a mami le gusta mucho tu leche,mmmmhhh, como me gusta… el chochito de mami también tiene mucha hambre, quiere tu salchicha, se la darás a mami? serás bueno y se la darás?..” “Sí, mami, yo te doy, te follooohhh….” me tiró contra la cama y me penetró, no pude evitar un grito de exclamación. Toda su polla abriéndose camino por mi recto, ensanchando sus paredes hasta el límite. Me puso las piernas hacia un
lado, las junté, era como más me gustaba, que me follara mientras yo apretaba las piernas. Empezó a embestir mientras me magreaba las tetas, yo no hacía más que chillar y chillar. Cada vez me follaba con más violencia mientras ponía esa cara de animal que tanto me empezaba a gustar, “siiih, tú si que sabes darle a mami lo que le gustaaaaahhh” El sonido de la cama aumentaba y conmigo mis chillidos, parecía que se iba a romper y yo parecía que me estaban matando, bueno en todo caso me estaba matando de placer. Mi
respiración explotó, le agarré una mano “dame, dame, dame, dameeeeehh!!!!!!!!” Me corrí, mi cuerpo entero se hechó a temblar, creí que me moría, pero él no paró, se pegó contra mí, me apretó con mucha fuerza y me folló aun más fuerte, tenía su cabeza sobre mi le escuchaba jadear, me daba con el aire de su respiración la notaba sobre mí, caliente, jadeante, empezó a babear, sus ojos se empezarón a poner en blanco, mi cuerpo volvío a estrecerse, tuve dos orgaso
s seguidos, mientras él seguía follándome, no tenía control, era un animal desbocado, y eso a mi me excitaba, verlo como apoyaba su cabeza sobre mi pecho, como babeaba y gemía como una animal, hasta que al fin noté en mi recto un torrente ardiente que me recorría por dentro que
explotaba por dentro, chilló como un cerdo, se le pusieron los ojos en blanco, babeó, me apretó, y al fin cayó rebido sobre mi. “Te quier mami…” Y empezó a quedarse dormido. “Yo también hijo, eres el mejor hijo del mundo, nadie mima a su mamá también como tú…”

